Estudio revela cómo podrían afectar el desarrollo óseo de niños y adolescentes los químicos presentes en productos cotidianos

Valentín Romero
3 Min de Lectura
3 Min de Lectura
Estudio revela cómo podrían afectar el desarrollo óseo de niños y adolescentes los químicos presentes en productos cotidianos
Foto: Referencial

Un estudio realizado por científicos de la Escuela de Salud Pública Global UNC Gillings en Chapel Hill, Carolina del Norte, reveló que la exposición constante a los químicos más utilizados al día de hoy por la industria manufacturera, que son las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), también conocidas como «químicos eternos», puede afectar gravemente el desarrollo óseo en niños y adolescentes.

A pesar de las advertencias, que los vinculan a un mayor riesgo de problemas como distintos cánceres, infertilidad, trastornos tiroideos o inmunitarios; estos químicos están presentes en el agua, los alimentos e innumerables productos cotidianos, desde una sartén hasta artículos de maquillaje.

De hecho, en 2018 se estimó que había en el mercado más de 4.700 sustancias distintas utilizadas en sectores tan diversos como el procesado alimentario, la industria textil o la fabricación de material sanitario.

«La adolescencia es un período clave para el desarrollo de huesos fuertes, y alcanzar una masa ósea óptima durante esta etapa puede reducir el riesgo de fracturas y osteoporosis a lo largo de la vida», afirmó en un comunicado Jessie P. Buckley, autor principal del estudio publicado en el «Journal of the Endocrine Society».

«Nuestros hallazgos sugieren que reducir la exposición a las PFAS durante períodos clave del desarrollo podría favorecer la salud ósea durante toda la vida», agregó el investigador.

218 PARTICIPANTES EN EL ESTUDIO

Los autores estudiaron las concentraciones sanguíneas de PFAS de 218 adolescentes de una cohorte prospectiva de embarazo y nacimiento al momento del parto y a los 3, 8 y 12 años de edad.

Midieron la densidad ósea a los 12 años y encontraron que los adolescentes con niveles más altos de ácido perfluorooctanoico (PFOA) en sangre tenían menor densidad ósea en el antebrazo.

LEA TAMBIÉN: IMPRESIONANTE: ASÍ ES CÓMO EL CEREBRO SE LIMPIA A SÍ MISMO DURANTE EL SUEÑO PROFUNDO, SEGÚN LA CIENCIA

Para otros PFAS, los vínculos con la densidad ósea variaron según el momento en que ocurrieron las exposiciones, lo que sugiere que ciertas etapas del desarrollo pueden ser especialmente vulnerables.

Las asociaciones de los niveles de PFAS con menor densidad ósea fueron más fuertes entre las mujeres que entre los hombres, según reseñó La Razón.

«Estos hallazgos se suman a la creciente evidencia de que la exposición a PFAS durante la vida temprana puede tener consecuencias para la salud a largo plazo, lo que subraya la importancia de los esfuerzos para reducir la contaminación en el agua potable y los productos de consumo», insistió Buckley.

Compartir este artículo