La salvadoreña Lorena Martínez, residente en Baltimore, en Maryland (EEUU), vivió una doble tragedia mientras intentaba conseguir asesoría legal para liberar a su esposo detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con su testimonio ofrecido a Univisión, terminó siendo víctima de un sofisticado fraude en el que se utilizó inteligencia artificial (IA).
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Tras pagar más de 17.000 dólares a supuestos abogados, no solo perdió sus ahorros, sino que finalmente su marido fue deportado.
Lorena relató que encontró en Facebook el perfil de un presunto abogado «muy reconocido», con aparentes buenas referencias y apariencia profesional.
Confiada, escribió al número de WhatsApp que aparecía en la página. Desde ese momento, comenzó a recibir mensajes insistentes que le exigían pagos adelantados con la promesa de lograr la pronta liberación de su esposo.
La mujer, desesperada por ayudarlo, accedió a realizar los primeros depósitos.
Sin embargo, los estafadores llevaron el engaño a otro nivel al utilizar inteligencia artificial para simular videollamadas con supuestos abogados.
Según contó al mencionado medio de comunicación, durante esas citas virtuales vio la imagen de una firma legal que ella reconocía como «prestigiosa», lo que reforzó su confianza.
Pero, tras varios pagos que superaron los 17.000 dólares, comenzó a sospechar cuando le exigieron un monto adicional sin justificación clara.
«Me hicieron una cita y una videollamada, pero al parecer lo hicieron con inteligencia artificial», recordó.
@univisiondcLorena Martínez buscaba un abogado para evitar la deportación de su esposo; sin embargo, se encontró con delincuentes que utilizaron IA para estafarla, haciéndose pasar por un supuesto despacho de abogados.
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ASÍ SE CONCRETÓ LO PEOR
La confirmación del fraude llegó con la peor noticia. Su esposo había sido deportado. En ese momento, la supuesta firma legal dejó de responderle por completo. «Lo más duro es que mi esposo ya fue deportado», lamentó.
Lorena contó que incluso habló con él para pedirle perdón por haber gastado todos sus ahorros y endeudarse con la esperanza de traerlo de vuelta a casa.
«Yo he hablado con mi esposo y le digo amor perdóname porque sacamos nuestros ahorros. Me endeudé con la ilusión que él volviera a casa con nosotros», lamentó.
Remarcó, que aunque sacó todos sus ahorros, eso no fue suficiente para cubrir los honorarios de los supuestos abogados, incluso tuvo que pedir prestado para hacer los pagos.
