Trump compara a Venezuela con Irak e Irán y explicó el acuerdo con Delcy Rodríguez es vital ante su controversial «fórmula»

Luis Alfredo Ledezma
6 Min de Lectura
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La lógica, según la Casa Blanca, es clara: preservar la burocracia y la cadena de mando para evitar el caos / Archivo

El presidente Donald Trump volvió a recurrir a comparaciones históricas para justificar su estrategia internacional. Este martes, 3 de marzo, explicó que el acuerdo con Delcy Rodríguez en Venezuela constituye un modelo o «fórmula» que busca evitar el caos y la violencia generada por grupos paramilitares o irregulares.  

Según afirmó el mandatario ante un grupo de periodistas, mantener intacta la cadena de mando y preservar la burocracia estatal ha sido clave para garantizar estabilidad y resultados económicos inmediatos tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.  

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Trump destacó que, bajo este esquema, Estados Unidos y Venezuela ya han extraído 100 millones de barriles de petróleo, con beneficios compartidos entre ambas partes. 

Aseguró que la relación con Rodríguez ha sido “excelente” y sin contratiempos, lo que ha permitido que Venezuela obtenga ingresos superiores a los registrados en cualquier etapa previa.  

Para el presidente, este modelo representa una fórmula que combina control político con ganancias económicas para la población venezolana, pero lo más importante para él, lo que gana Estados Unidos con la «alianza». 

COMPARACIÓN CON IRAK 

De hecho, el mandatario contrastó esta experiencia con lo ocurrido en Irak tras la invasión de 2003, cuando —según su propio relato— se despidió a toda la estructura estatal, incluidos militares, policías y funcionarios.  

Esa decisión, afirmó, generó un vacío de poder que facilitó el surgimiento del grupo extremista ISIS. “No creemos en eso”, subrayó, insistiendo en que la preservación de las instituciones es vital para evitar escenarios de violencia descontrolada. 

¿PERO QUÉ PASA CON CASOS COMO IRÁN?  

La pregunta inevitable surgió: ¿puede replicarse este modelo en Irán? Trump dejó entrever que esa es la apuesta tras ordenar la ofensiva militar contra Teherán iniciada el sábado.  

En entrevistas recientes concedida durante el fin de semana, aseguró que la “fórmula venezolana” —remover al líder sin desmontar por completo el régimen— podría servir como hoja de ruta una vez concluida la campaña aérea contra la República Islámica. 

Las similitudes, a primera vista, existen. Tanto Venezuela como Irán son potencias energéticas con vastas reservas de petróleo y regímenes acusados por EEUU de autoritarismo.  

Y, además, Washington sostiene que la estabilidad inmediata depende de evitar un colapso total del Estado, lo que abriría un vacío de poder difícil de controlar.  

“Lo que hicimos en Venezuela fue el escenario perfecto”, dijo Trump al recordar la captura de Nicolás Maduro y la negociación con Delcy Rodríguez. 

DIFERENTE ESCENARIO  

Sin embargo, las diferencias son notables. Irán es tres veces más poblado que Venezuela, con un aparato militar robusto y un programa nuclear activo que multiplica los riesgos.  

Además, su sistema político está profundamente ligado a una estructura clerical surgida de la revolución de 1979, donde la Guardia Revolucionaria y milicias como el Basij cumplen funciones de seguridad, económicas e ideológicas. Ese componente teocrático no tiene equivalente en el caso venezolano. 

Incluso, medios estadounidenses señalan que varios asesores han advertido a Trump sobre la dificultad de exportar el modelo venezolano a Teherán.  

Como argumento principal, está el hecho de que en Venezuela la cúpula chavista aceptó negociar. Esto, ante una correlación de fuerzas adversa y con el incentivo de aliviar sanciones.  

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una reunión bilateral con el canciller alemán Friedrich Merz en la Oficina Oval el martes. / Cortesía: CNN

En Irán, en cambio, la estructura clerical y militar podría resistirse a cualquier subordinación abierta a Washington, con riesgo de fracturas violentas y mayor inestabilidad.  

De hecho, el mismo Trump reconoce ese este escenario. Y dijo que lo fundamental –ahora mismo– es acabar con el ejército iraní leal al régimen del fallecido ayatola Alí Jamenei.  

Además, también reconoció que el panorama es de total inestabilidad para la región.  

En este sentido, dijo este mismo martes que cree que los países atacados por Irán se han sorprendido por las represalias. Y que él también, de ver a Teherán dirigir su fuego contra sus vecinos.  

“Sorprendentemente, están atacando a países que eran, digamos, neutrales, ¿no? Convivieron durante mucho tiempo. […] Creo que se sorprendieron. Yo también me sorprendí. Y ahora todos esos países luchan contra ellos, y con fuerza”, declaró Trump a la prensa durante una reunión con el canciller de Alemania, Friedrich Merz, en el Despacho Oval. 

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