El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, fijó una postura firme respecto a la situación política en Venezuela y al rol que ocupa Delcy Rodríguez en el proceso actual tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Según afirmó, la dirigente no encabeza un gobierno legítimo y el régimen continúa careciendo de reconocimiento democrático por parte de Washington y de buena parte de la comunidad internacional.
LEA TAMBIÉN: TRUMP SUGIERA «JUNTAR» AL CHAVISMO Y A LA OPOSICIÓN PARA LA TRANSICIÓN EN VENEZUELA
Durante una entrevista concedida a ABC, Rubio fue cuestionado sobre si considera a Rodríguez como la presidenta legítima de Venezuela.
Su respuesta fue categórica. Dijo que la legitimidad del sistema político venezolano solo podrá alcanzarse mediante un proceso de transición y la celebración de elecciones auténticas, condiciones que, a su juicio, el país no ha experimentado bajo el chavismo.
“Este régimen no es legítimo. En última instancia, la legitimidad de su sistema de gobierno se alcanzará a través de un período de transición y elecciones verdaderas, algo que aún no han tenido”, enfatizó Rubio.
Estados Unidos
Según el secretario de Estado Marco Rubio, Washington no reconoce la legitimidad del régimen chavista ni de sus representantes como Delcy Rodríguez. Los contactos existentes obedecen únicamente a su control fáctico del poder, no a un reconocimiento institucional.… pic.twitter.com/GmmDpY4Wyb
— Alerta Noticias UKR 24 (@UKR_token) February 2, 2026
El funcionario aclaró además que la interacción puntual entre Estados Unidos y autoridades que controlan espacios estratégicos en Venezuela no otorga esa legitimidad. Remarcó, que la actual relación, no debe interpretarse como un reconocimiento político. «El trato operativo es distinto al reconocimiento político”, subrayó.
En su análisis, Rubio fue además especialmente crítico con Nicolás Maduro. Lo señaló, no solo por enfrentar cargos criminales, sino también por no haber sido nunca un jefe de Estado legítimo.
Cuestionó que algunos medios continúen refiriéndose a él como presidente. Esto pese a que, según su postura, no cumple con los estándares democráticos necesarios para ser reconocido como tal.
Finalmente, reiteró que la única salida para que Venezuela recupere legitimidad institucional pasa por una transición política real. Sobre todo con la realización de elecciones verdaderas, un proceso que, afirmó, aún está pendiente en el país.

