El hallazgo del cuerpo de Giovanni Pelletier, un joven de 18 años y quien había desaparecido el pasado 1 de agosto de 2025 en Florida (EEUU), estremeció a gran parte de Estados Unidos tras revelarse que en su último mensaje pidió ayuda a su madre.
De acuerdo con la información de Fox y otros medios, su desaparición se volvió urgente desde el primer momento, por un mensaje tan breve como inquietante —“Mamá, ayuda”— enviado a su madre apenas 30 minutos después de salir de la casa donde se hospedaban.
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Siete días más tarde, su cuerpo fue encontrado en un estanque de retención del condado de Manatee, en avanzado estado de descomposición, lo que dificultó las primeras evaluaciones sobre lo ocurrido.
La reconstrucción de la cronología comenzó la madrugada del 1 de agosto, cuando Giovanni fue visto con vida por última vez en Englewood, en Florida.
Lo que se detalló, es que había viajado con su madre, sus hermanos y el prometido de ella para pasar unos días en la zona.
Esa noche, su primo y dos amigos llegaron a recogerlo a la 1:30 de la madrugada con la intención de llevarlo a la casa de su abuelo paterno en el condado de Brevard, a tres horas de distancia.
Media hora después, Giovanni envió el mensaje desesperado a su madre, quien no lo vio de inmediato porque se había quedado dormida mientras estudiaba.
Según lo informado por las autoridades, la búsqueda se intensificó durante los días siguientes, impulsada por la incertidumbre y versiones contradictorias sobre lo que ocurrió durante el trayecto.
Cuando el cuerpo fue hallado el 8 de agosto, el deterioro avanzado impidió obtener respuestas rápidas. La comunidad, familia y autoridades quedaron a la espera de una autopsia que pudiera aclarar si el mensaje enviado por Giovanni estaba relacionado con un peligro real o con un episodio de confusión o pánico
RESULTADO DE LA AUTOPSIA
El informe forense finalmente aportó claridad. La autopsia concluyó que Giovanni murió por ahogamiento y clasificó la forma de muerte como accidental.
Además, se señaló que no se encontraron signos de traumatismos ante mortem significativos, y la revisión de grabaciones de video descartó la participación de terceros.
El documento fue contundente: «La evidencia en video respalda la idea de que ninguna otra persona causó su muerte».
El análisis toxicológico detectó una pequeña cantidad de etanol en el tejido hepático, aunque el forense explicó que este hallazgo podía deberse al proceso natural de descomposición.
Más revelador fue el descubrimiento de una anomalía congénita extremadamente rara en una arteria coronaria, una condición que puede provocar colapsos súbitos bajo estrés físico.
Aunque no se pudo establecer si esta anomalía influyó directamente en el desenlace, el informe no descartó que factores no detectados —incluyendo sustancias no identificables o la propia condición cardíaca— pudieran haber contribuido al ahogamiento.

¿PERO CÓMO LLEGÓ EL ADOLESCENTE AL ESTANQUE?
Según la Oficina del Sheriff del Condado de Manatee, el primo de Pelletier dijo que poco después de comenzar el viaje, fumaron marihuana en el auto y Pelletier comenzó a «viajar».
Asimismo, los investigadores dijeron que detuvieron el automóvil en River Road antes de llegar a la I-75 porque Pelletier necesitaba usar el baño.
El primo afirmó a los detectives que Pelletier se estaba «portando mal» y comenzó a «enfurecerse» antes de regresar al auto.
Lo más revelador, es que los mensajes de auxilio que Giovanni Pelletier envió a su madre —tres textos enviados entre la 1:55 y la 1:56 a. m.— ocurrieron mientras viajaba por la misma I‑75 junto a su primo y los dos acompañantes.
Según los testigos, el joven entró en una crisis emocional severa durante el trayecto, afirmando frases incoherentes y agresivas como “soy un demonio y voy a destrozar este coche”, además de amenazar con matar a quienes iban con él.
También habría intentado abrir la puerta del vehículo mientras este seguía en movimiento, lo que aumentó el nivel de tensión dentro del automóvil.
De acuerdo con los relatos entregados a los investigadores, el conductor detuvo el vehículo cerca de la SR 70, momento en el que Giovanni salió corriendo por los carriles en dirección sur de la autopista y luego cruzó hacia los carriles en dirección norte, donde estuvo a punto de ser atropellado por un camión.
En medio del caos, dejó atrás su mochila y teléfono, que fueron recogidos por las personas que lo acompañaban y colocados al costado de la carretera antes de continuar su trayecto.
EL ÚLTIMO RASTRO
La cronología oficial indica que a las 2:26 a. m. el primo llamó al abuelo para informarle que Giovanni había abandonado el vehículo, y un minuto después intentó comunicarse con la madre del joven, sin éxito.
Tras estos intentos, el grupo retomó su camino hacia el condado de Brevard, dejando atrás la escena que marcó los últimos momentos en que se tuvo rastro directo del adolescente.
A las 6:50 am el primo volvió a llamar a la madre de Pelletier y le contó lo sucedido.
A las 7:13 am, la madre de Pelletier llamó al 911 y le pidió al operador que los agentes hicieran un control de bienestar cerca de donde Pelletier salió del vehículo.
Días después, un amigo de la familia encontró el cuerpo parcialmente sumergido en el estanque de retención cerca de la intersección de la I-75 y carretera estatal 70 en el condado de Manatee.

