La posibilidad de que Estados Unidos esté ensayando una invasión militar para tomar el control de Cuba fue descartada este jueves, 19 de marzo, de manera categórica por el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, durante una audiencia en el Senado.
El alto mando aseguró que no existen planes, ejercicios ni preparativos orientados a una operación de ese tipo.
LEA TAMBIÉN: EL TOMA Y DAME DE MARCO RUBIO Y LA CASA BLANCA CON THE NEW YORK TIMES POR UN SUPUESTO PLAN DE EEUU PARA CUBA
Según explicó, las prioridades actuales se centran en proteger la embajada estadounidense en La Habana, garantizar la seguridad de la base naval en Guantánamo y apoyar al Gobierno ante un eventual flujo migratorio masivo desde la isla.
Donovan subrayó, que no tiene conocimiento, de que otras ramas de las fuerzas armadas estén realizando maniobras con fines ofensivos hacia Cuba.
Sus declaraciones se dieron en un contexto de creciente presencia militar estadounidense en América Latina. La misma está impulsada por la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien así ha reforzado su estrategia de influencia regional.
Como se sabe, en las últimas semanas, Washington ha intensificado operaciones antinarcóticos y ampliado alianzas con gobiernos afines, incluyendo ejercicios conjuntos en Ecuador.

CAPTURA DE NICOLÁS MADURO
Lo que parece evidente, es que desde la isla se teme que ocurra lo mismo o algo parecido en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro en enero, durante una operación de fuerzas especiales estadounidenses en Caracas.
De hecho, Donovan visitó Venezuela recientemente para sostener conversaciones sobre seguridad hemisférica.
Son estos movimientos los que han alimentado especulaciones sobre un endurecimiento de la postura estadounidense hacia los gobiernos de Cuba y otros aliados de la región, que podría derivar en una acción militar como la del 3 de enero.
Mientras tanto, Cuba atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia reciente. El país enfrenta un severo racionamiento energético y una paralización significativa de su actividad productiva.
El colapso de la red eléctrica el lunes dejó sin servicio a unos 10 millones de personas, profundizando el malestar social.
En este escenario, el presidente Trump afirmó que espera abordar el tema cubano “de alguna forma”. Aunque, hasta ahora, las acciones de Washington se han centrado en presionar económicamente al régimen.

