Estados Unidos autorizó a Venezuela a contratar asesores para una eventual reestructuración de deuda, un movimiento que impulsó de inmediato el valor de los bonos del país en los mercados internacionales.
En concreto, el gobierno estadounidense emitió este martes, 5 de mayo, la licencia general 58, una medida que permite a firmas legales y financieras ofrecer servicios de asesoría al Estado venezolano y a la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) para preparar un posible proceso de reestructuración de deuda.
LEA TAMBIÉN: SUBSECRETARIO DE ESTADO DE EEUU PIDEN PACIENCIA PARA COMPLETAR «EL PLAN DE TRUMP» EN VENEZUELA
La autorización forma parte del esquema de flexibilización progresiva de sanciones aplicado desde enero, tras los cambios políticos ocurridos en Caracas tras la captura de Nicolás Maduro y esposa, Cilia Flores.
Según el documento del Departamento del Tesoro, los servicios permitidos abarcan la evaluación preliminar de los pasivos, el diseño de opciones de reestructuración y la elaboración de propuestas técnicas.
No obstante, la licencia mantiene límites estrictos: no se permiten negociaciones formales, acuerdos con acreedores ni transferencias vinculadas a la deuda, lo que confirma que el proceso se encuentra en una fase exploratoria.
El anuncio se produce en un contexto de reacomodo financiero para Venezuela. Semanas atrás, el Fondo Monetario Internacional restableció relaciones con el país después de años de suspensión, un paso que abre la posibilidad —todavía condicionada— de acceder a programas de asistencia.
Paralelamente, Estados Unidos autorizó operaciones puntuales en el sector energético, facilitando la participación de compañías internacionales en proyectos petroleros

BONOS VENEZOLANOS
En tanto, la reacción de los mercados fue inmediata. Los bonos venezolanos, en mora desde 2017 y parte de un entramado de obligaciones que supera los 60.000 millones de dólares, registraron alzas tras conocerse la medida.
En el mercado secundario, los bonos soberanos con vencimiento en 2027 avanzaron 5,41 % hasta 55,53 centavos por dólar, su nivel más alto en nueve años, según precios indicativos recopilados por Bloomberg, mientras que los bonos de PDVSA con vencimiento en 2037 subieron 4,1 % hasta 40,1 centavos por dólar.
¿QUÉ SE NECESITA PARA LA REESTRUCTURACIÓN DE LA DEUDA?
Analistas señalaron que permitir la contratación de asesores es un paso clave para estructurar una estrategia de negociación, aunque advirtieron que todavía falta la autorización para conversaciones directas con acreedores y la participación plena de organismos multilaterales.
Asimismo, S&P Global Ratings señaló que «un plan económico creíble vinculado a la recuperación de la producción petrolera, junto con políticas fiscales y monetarias sólidas, es clave para el éxito de las negociaciones de reestructuración».
CRISIS ECONÓMICA
Vale destacar, que la deuda externa de Venezuela, sumando compromisos del chavismo, Pdvsa, préstamos bilaterales y laudos, supera los 160.000 millones de dólares al cierre de 2024-2025.
Esta carga financiera representa más del 160 % del PIB, convirtiéndola en una de las mayores deudas del mundo respecto al tamaño de la economía venezolana.
Desde 2017, conviene recordar, Venezuela cayó en un default técnico sobre la mayor parte de sus bonos, acumulando intereses moratorios durante años.
En consecuencia, la economía se ha contraído más del 75 % en la última década, atravesando picos de hiperinflación.

