Estados Unidos actualizó en las últimas horas su lista de licencias para operaciones petroleras en Venezuela, incorporando nuevamente a la reconocida empresa francesa Maurel & Prom entre las compañías autorizadas para trabajar en el país.
La decisión, publicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro, marca el regreso de la firma europea tras casi un año de suspensión para trabajar en Venezuela, en un contexto donde Washington ajusta su política energética hacia Caracas.
LEA TAMBIÉN: ESTADOS UNIDOS PERMITIRÁ PAGAR IMPUESTOS EN VENEZUELA SIN SANCIONES, SEGÚN NUEVA LICENCIA
El documento oficial confirma que Maurel & Prom podrá retomar actividades en el sector petrolero venezolano bajo un esquema regulado, similar al que ya poseen otras cinco grandes petroleras internacionales: BP, Chevron, Eni, Repsol y Shell.
La licencia permite realizar transacciones “relacionadas con las operaciones del sector petrolero o gasífero en Venezuela”, aunque bajo condiciones estrictas que buscan evitar desvíos financieros o vínculos con actores sancionados.
Entre las restricciones más relevantes, la OFAC aclara que no se autoriza ninguna transacción que involucre «a una persona ubicada en la Federación Rusa, la República Islámica, República de Irán, la República Popular Democrática de Corea, la República de Cuba, la República Popular, República de China, o cualquier entidad que sea propiedad o esté controlada por o en una empresa conjunta con dichas personas».

Estas limitaciones reflejan la intención de Estados Unidos de mantener un control riguroso sobre las actividades energéticas en Venezuela, incluso mientras flexibiliza parcialmente el acceso de empresas extranjeras al sector.
REVOCACIÓN DE LA LICENCIA
El retorno de Maurel & Prom ocurre después de que, en marzo de 2025, Estados Unidos revocara su licencia debido a tensiones con Nicolás Maduro, quien actualmente está detenido en una prisión de Nueva York.
La empresa francesa había mantenido una presencia relevante en el país, con una producción promedio de 6.100 barriles diarios en 2024 y planes de expansión que apuntaban a alcanzar los 10.000 barriles diarios en 2025 antes de la suspensión.
Con esta actualización, Washington envía una señal de apertura controlada hacia la industria petrolera venezolana, en un momento en que el país busca recuperar su capacidad productiva y atraer inversión extranjera.

