En los últimos días, las redes sociales han reactivado un debate que, aunque no es nuevo, ha adquirido una visibilidad inusual: el fenómeno de los therians y, Netflix, no pasó de largo sobre el tema y apostó por su catálogo para no quedarse por fuera.
En medio de esa conversación, Netflix Latinoamérica decidió intervenir con una publicación que generó un notable revuelo.
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En concreto, la plataforma compartió una imagen con recomendaciones de películas y series que dialogan, directa o indirectamente, con imaginarios animales: Bee Movie, Sweet Tooth, BEASTARS, Madagascar, Alvin y las Ardillas, Tipos Malos, Gato con Botas, entre otros.
El gesto, claramente alineado con el lenguaje ligero y cómplice de las redes, buscó insertarse en la tendencia sin tomar postura explícita sobre la comunidad therian.
Vale recordar, que este término describe a personas que afirman experimentar una identificación profunda con un animal —lobos, gatos, zorros o aves—, una vivencia que trasciende lo estético y se vincula con la identidad y percepción del mundo.
Como suele ocurrir con las subculturas digitales, el tema escaló rápidamente hasta convertirse en tendencia, impulsado por memes, discusiones y apropiaciones humorísticas.
Para muchos analistas, la estrategia responde a una dinámica cada vez más común en la industria del streaming: las plataformas ya no se limitan a distribuir contenido, sino que participan activamente en la construcción de narrativas digitales.
Publicaciones como esta funcionan como herramientas de engagement, permiten recontextualizar el catálogo y posicionan a la marca dentro de conversaciones virales.
Mándale esto a tu Therian favorito 🦊🐾🐕 pic.twitter.com/zmAK9YYjYA
— Netflix Latinoamérica (@NetflixLAT) February 17, 2026
DISPUTA EN EL SENADO
Sin embargo, la conversación digital ocurre en paralelo a un escenario político mucho más tenso para Netflix en Estados Unidos.
Mientras la plataforma capitalizaba tendencias en redes, su co-CEO, Ted Sarandos, compareció a principios de febrero ante el Senado. Esto, para defender la propuesta de adquirir por US$ 83.000 millones los activos de streaming y estudios de Warner Bros. Discovery.
Pero, durante la audiencia, varios legisladores conservadores acusaron a la empresa de promover contenido “woke” e “ideología transgénero”, críticas que reflejan presiones del movimiento MAGA para frenar la operación.
Sarandos rechazó esas afirmaciones, asegurando que Netflix “no tiene una agenda política” y que su catálogo incluye una amplia variedad de historias “para todos los gustos”.
Aun así, senadores como Eric Schmitt y Josh Hawley insistieron en que la plataforma supuestamente sexualiza contenido infantil y promueve narrativas progresistas.
«La gran mayoría de su contenido es excesivamente woke y no refleja lo que el público estadounidense quiere ver”, dijo Schmitt. “¿Por qué deberíamos aprobar que se conviertan en el mayor gigante de contenidos del planeta?”, cuestionó.
Asimismo, el senador Ted Cruz también criticó a Netflix como una “empresa de izquierda”, citando su acuerdo de producción con Barack y Michelle Obama, y advirtió que la fusión crearía “un canal de propaganda con una visión política particular y mucho mayor poder en el mercado”.

