La justicia venezolana condenó a una joven, identificada como Kasandra del Carmen Cortesero Galbán, a pasar 30 años en prisión por la muerte de su bebé de apenas dos meses en la localidad de Lagunillas, en el estado Mérida.
El caso se remonta hasta el 14 de enero de 2025, cuando Cortesero llevó a su bebé a un centro de salud de Lagunillas. El recién nacido no tenía signos vitales, además de rastros de desnutrición y maltrato.
Los médicos de guardia se percataron del estado del bebé y alertaron a las autoridades. Luego el caso quedó en manos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Los investigadores determinaron que Cortesero «no alimentaba ni aseaba al bebé», de acuerdo al Ministerio Público. Esto generó que el pequeño sufriera un shock séptico que acabó con su vida.
CASO CONTRA CORTESERO
Una vez las autoridades identificaron a Cortesero como la causante de la muerte, fue detenida y puesta a la orden del Ministerio Público. El proceso quedó en manos de la Fiscalía 14 de Mérida.
Cortesero fue acusada «por omisión en el delito de homicidio intencional calificado con alevosía y por motivos innobles». El Ministerio Público hizo una «contundente acusación» y la mujer fue declarada culpable.
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El Tribunal 3° de Juicio de Mérida declaró culpable a Cortesero y la condenó a pasar 30 años tras las rejas. La joven permanece privada de libertad en la sede del Cicpc.

