¡Cuidado, se acerca el día del amor y los carnavales!

Caraota Digital
6 Min de Lectura
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Por el Dr. Ricardo Soto-Rosa

Saludos a mis lectores de Caraota Digital, comenzamos el mes de febrero con mucha información de salud, porque aunque nuestra mente puede estar entre las situaciones diarias del país y las propias, dejamos a un lado nuestra calidad de vida, y esto al final pasa factura.

Más aún cuando vienen fechas de celebración, tragos, fiesta y en muchos casos falta de conciencia o excesos, que pueden hacernos pasar un muy mal rato, así como las infecciones de transmisión sexual.

Eloy Milano, despertó aquella mañana del sábado, en su amplia cama matrimonial. Las ganas de orinar se acompañaban de un disconfort desconocido. Un poco alarmado se exploró las partes, donde percibió en la yema de sus dedos, una extraña viscosidad, así como cierto acartonamiento del calzoncillo con el que se acostó la noche anterior.

Con preocupación se levantó y fue al baño, encendió todas las luces para afinar la vista, contemplando con horror, como manchas verdosas y amarillentas impregnaban su fina ropa interior. Luego constató que la fuente responsable estaba en la punta de su miembro, de donde emanaba una secreción de aspecto purulento al realizar expresión del mismo. En la micción, un ardor lacerante lo acompañó hasta rato después de terminar.

Eloy decidió buscar ayuda, consultando a la emergencia de la clínica, donde fue atendido por un médico residente quien lo interrogó de manera exhaustiva y examinó sistemáticamente. Luego tomó muestras de sangre y de la vergonzosa secreción, las cuales fueron procesadas en forma expedita.

Dos horas después el médico residente, acompañado del urólogo de guardia llegaron hasta el cubículo donde Eloy se encontraba. El especialista le comunicó estaral tanto de su caso y tener los resultados de las pruebas realizadas, donde se detectaron al microscopio “diplococos intracelulares Gram negativos”, por lo que se concluía de manera inequívoca en el diagnóstico de uretritis gonocócica, es decir, tenía blenorragia o dicho en palabras más populares “gonorrea”.

De inmediato, Eloy recordó aquella clase de biología, donde el profesor Peña, les habló de las infecciones de transmisión sexual y lo importante del uso adecuado del preservativo o método de barrera “para que se ahorran muchos inconvenientes en la vida”.

El urólogo le indicó tratamiento médico a base de un antibiótico que debería tomar al instante y repetir la toma cada 12 horas por tres días más, junto a su pareja. También ordenó tomar abundante agua y mantener reposo sexual. Eloy le preguntó al especialista como se podía contagiar esa enfermedad, contándole que él conocía perfectamente a las personas con las que mantenía contacto íntimo y las consideraba “limpiecitas y de su exclusividad”

El médico le dijo: – solo se contrae por el contacto íntimo, es decir relaciones sexuales, donde la mucosa de una persona entra en contacto con la de la otra. No hay forma que se contagie por alimentos, bebidas, baños sucios ni otro de esos inventos….

Examinó en su consciencia y la última relación había sido con Alicia, su esposa, pero antes de eso, mantuvo intimidad con su novia apodada La Chiqui, donde tenía la seguridad, hasta ese momento de ser el único “en visitar ese jardín”.

Eloy sintió un balde agua fría sobre su espalda y a la vez comenzó un rubor en sus orejas y región facial. Entraba en conciencia de haber sido traicionado por uno de sus dos amores, seguramente de la novia a quien los fines de semana no podía atender tan bien como a su esposa…

Le pregunto nuevamente al especialista – Y cuánto tiempo después de las relaciones comienzan los síntomas

El especialista le informó: – En esta enfermedad el período de incubación dura de tres a nueve días, aunque algunas personas pueden tener síntomas a los dos días y otras tardar hasta 30 días después del contacto. Otro punto importante, es que se puede contagiar antes de tener los síntomas, los cuales son más floridos en el hombre que en las mujeres, quienes muchas veces, no tienen conciencia de la enfermedad.

Eloy preguntó muy contrariado: Doctor, cómo puedo yo saber, quién de las dos parejas que tengo me traiciono y me contagio.

El Doctor lo aconsejo: -Eloy, es mejor no traicionar a nadie y mantener relaciones solo con tu pareja. No has pensado que el mismo disgusto que tienes en este momento, también lo van a tener ellas…Pero si la debilidad se presenta, no te olvides del preservativo, cuídate tú y también protege a tu pareja, hay enfermedades que no se curan….

Esto es más común de lo que pueden creer, así que si deseas conocer de esto, te espero en mis redes sociales, donde podemos conversar @drsotorosa. 

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